miércoles 8 de julio de 2009

Las cronicas de la Taixonera. 5a Sesión

“El mundo es un lugar bueno y sencillo, siempre que lo observemos desde nuestra atalaya de seguridad. Descendamos alguna vez, para ensuciarnos las manos con la tierra.”

Espagueti

Hace mucho calor, se me pegan las sábanas, no se cuanto habré dormido. La pared blanca me quema la vista, me está diciendo que es el momento de empezar el día. Hace horas que el sol se cuela por mi ventana. Intento saltar de la cama, pero la cabeza me estalla, pierdo el equilibrio y empiezo a recordar las botellas de vino que bebí ayer noche, hasta que pierdo la cuenta. No soy bebedor habitual, por lo menos, no como anoche, pero a veces es el único lugar al que uno puede ir para dejar de pensar.
Me quedo un buen rato sentado el la cama, gradualmente voy recuperando el equilibrio y mi cerebro se estabiliza, con calma me levanto y voy al baño, es mejor moverse a cámara lenta, de esta manera uno evita caerse o chocar con los muebles.
Mientras meo, me tiro un sonoro pedo, aunque no tan largo como la meada. En la cocina solo hay botellas de vino vacías y alguna medio llena y caliente, pero nada decente que comer. Bajo a la tienda a comprar algo que comer, no me apetece cocinar. Compro para hacer pasta, es fácil y me ayudará con la resaca.
Pongo agua en un cazo y al fuego. Lentamente empieza a salir humo, luego pequeñas burbujas que ceden a otras más grandes. Empiezo a recordar como se torcieron las cosas la noche anterior. Carol había venido a mi casa después de comer. Esa noche había una sesión de cine en casa. Yo le había dicho que viniese a las ocho, como todo el mundo, pero ella quería venir antes para estar conmigo. Así empezó la discusión. Al empezar lo nuestro le dije que no sería una relación seria, solo amigos y sexo, ella estaba conforme. Yo quería creérmelo, pero sabía que no era así. Lo hablamos otras veces, ella decía que así le parecía bien, sin embargo a medida que pasaba el tiempo, notaba como ella se enamoraba y ninguno de los dos lo quería ver. Ella no lo reconocía y yo me lavaba las manos pensando que todo estaba claro desde el principio.
Al final tuve que suspender la sesión de cine, disculpándome con mis amigos, estaba en mitad de la discusión, si es que se puede decir así, porque ella “no podía reprocharme nada”. Uno nunca sabe lo que pueden durar estas charlas, yo quería que acabase pronto, quería quitármela de encima, se estaba volviendo insoportable.
Finalmente se marchó a eso de las dos de la madrugada. Fue cuando empecé a sentirme culpable, porque poco después de empezar lo nuestro yo ya sabía que esto podía ocurrir y el escudo que era saber que todo está claro y hablado de antemano, se esfumaba rápidamente. Fui culpable desde el principio, aunque ella no pueda reprocharme nada, yo si puedo hacerlo.

Recupero la consciencia cuando me doy cuenta que el agua de la olla se ha evaporado igual que mis pretextos de inocencia.
Repito el proceso del agua y me como mis espagueti con un último pensamiento. Tengo que volver a organizar la sesión de cine para mis amigos.

jueves 11 de junio de 2009

Las cronicas de la Taixonera. 4a Sesión

DIEZ MINUTOS
Había acabado la película, Cashback. Durante los créditos el salón se quedó a oscuras, apenas iluminado por la tipografía blanca. En ese momento el tiempo se detuvo. ¿Que como lo se? No podría explicar como, sin embargo no cabía duda. Nunca el aire a mi alrededor había sido tan denso. Silencio total. La pantalla parecía apagada, no había imagen, sin embargo, al acercarme, daba la sensación de estar encendida, imagino que al detener el tiempo, también se detiene la luz y por lo tanto, aunque mis movimientos a pesar se ser lentos a causa de la densidad del aire, eran infinitamente más veloces que la luz.
Suena el teléfono. Dada la situación en la que me encuentro, contesto. Me apetece compartir la experiencia. El remitente es desconocido.
-¿Hola?
-Hola jorge.
-¿Quien es?
-Eso ahora no importa. Tienes que saber que tienes diez minutos hasta que el tiempo siga su curso. Aprovechaos bien.
-¿Pero quien eres?
No hay respuesta. Ya han colgado y en la pantalla solo se ve 09:35 Es una cuenta atrás y está en marcha. Además de mi, es lo único que se mueve.
Empiezo a pensar rápido. Al principio descarto la idea de correr, en diez minutos no puedo llegar a ningún lugar interesante. Entonces pienso en la idea de antes, lo de moverme mas veloz que la luz. Si es así, entonces ¿puedo estar en cualquier lugar al instante? ¿Pero cómo? Pienso en bajar a la calle corriendo, no se me ocurre otra forma. Antes de iniciar cualquier movimiento, ya estoy en la calle. Llego a la conclusión que con el tiempo parado, desaparece el espacio como lo conocemos. Sigue estando ahí, pero te puedes mover por el, sin necesidad de atravesarlo, simplemente puedes decidir como recorrerlo a tu antojo, desplazandote simplemente desapareciendo y apareciendo en otro lugar. Es una idea un poco confusa lo sé, pero tengo que pensar rápido pero sin precipitarme. Miro el reloj. Me quedan ocho minutos. Pienso, ¿Donde puedo ir? ¿Que hacer y como sacarle partido? ¿Que necesito? No soy rico, pero no necesito más dinero, no me mal interpretéis, con más dinero haría muchas cosas, pero actualmente con el que tengo soy feliz, no es una prioridad. Así que la idea de ir a un banco está descartada por el momento, no me apetece robar.
Sigo pensando en que necesito para mejorar mi vida, ¿algo material? No se me ocurre nada que pueda ayudarme a ser mas feliz, un coche, una casa, todo eso desde mi posición ya no es tan importante, probablemente si hubiese nacido pobre sería diferente. Entonces, si no necesito nada material, tiene que ser algo espiritual.
El tiempo se me escapa, ya solo quedan cinco minutos, evito ponerme nervioso, con ello solo puedo entorpecer el proceso y pensar con menor fluidez. Es difícil, pero poco a poco lo consigo. Mi siguiente planteamiento es, ¿Como puedo cambiar algo espiritual con el poder de parar el tiempo? En el presente no me parece buena idea, ya que todo esta en pausa, así apenas puedo alterar nada significativamente. Del futuro, ¡Que se yo! si el presente ya me da mucho que pensar, el futuro está demasiado lejos. La única manera de cambiar algo es en el pasado.
Cuatro minutos. ¿que puedo cambiar de mi pasado para mejorar mi presente y/o futuro? Probablemente algún error grave. Pienso en mi vida, al cabo de un rato se me ocurren varios errores y sucesos, ¿Pero como cambiarlos? quizá viajando al pasado y escribiendome una nota o modificando algo para que las cosas no sucedan igual. Sin embargo, pienso en el presente, ahora mi vida es tal y como quiero que sea, no soy perfecto, pero estoy contento con mi evolución. Me he equivocado en muchas cosas, he aprendido, por lo tanto si no me hubiere equivocado, mi aprendizaje sería diferente o no lo habría. No paro de darle vueltas. Finalmente no veo otra salida, tengo que olvidarme de mi pasado y del pasado de los demás. El error en si puede dejar de ser un error cuando lo utilizamos a nuestro favor.
Dos minutos. Una oportunidad así no se presenta nunca en la vida, se me ha presentado una ocasión excepcional y no se como la puedo aprovechar. Tras un rato pensando doy con la solución o al menos es mí solución. Me queda un solo minuto y lo voy a usar simplemente para estar, no necesito nada y no quiero cambiar nada, solo quiero seguir siendo yo, estoy contento de como soy y quiero seguir cambiando, pero por un proceso natural.
Un minuto. ¿Que mejor manera de aprovechar el tiempo que vivir en el presente?
Disfruto de un minuto que no es un minuto, no es nada y es una eternidad, es el mejor regalo que me podían hacer. Me siento, y soy el tiempo y no soy nada.
Es una sensación extraña, soy plenamente consciente de todo, aunque parezca todo lo contrario.
Suena el teléfono, todo se pone en marcha.
-¿Jorge?
- Si.
-¿Que tal ha ido?
-Muy bien, muchas gracias por brindarme la mayor oportunidad de mi vida, creo que lo he usado de la mejor manera posible.
-Me alegro. Adiós.
-Adiós.

lunes 8 de junio de 2009

Las cronicas de la Taixonera. 3a Sesión

UN AGUJERO EN EL TIEMPO

Suena el teléfono. Tardo en contestar, estoy enfrascado en una historia, recopilando datos y ordenando algunas entrevistas. Finalmente contesto.
-¿Julio?.
-Si,¿ quien es?.
-Hola, soy Luis, ¿como va todo?.
-Hola Luis, hace tiempo que no sabía de ti, quiero decir que no hablábamos. Leí tu último articulo, me pareció muy interesante .
-Gracias. Te llamo por el asunto de la sala Taixonera.
-¿Que sucede?
-Creo que he encontrado a alguien que sabe que sucedió el 18 de mayo del 2009. He quedado con el esta misma noche, pero no puedo ir.
Mientras tomo consciencia de lo que me está diciendo, antes que pueda formular una respuesta, me propone que sea yo quien asista a la entrevista.
-¿Pero porque quieres que vaya yo? ¿Quien es esa persona?
-Tengo un asunto que no puedo eludir, por eso tienes que ir tu.
-¿Algo más importante que esto?.
-Es personal.
-Necesito más información acerca de la persona con la que me tengo que reunir.
-He encontrado al único que asistió ese día a la proyección de Camino.
-¿En serio? Eso es fantástico. Así que es verdad que Jesús asistió aquel día. ¿Como lo has encontrado?
-Ya sabes que no te lo puedo explicar, mejor no quieras saberlo.
-Me has dejado sin palabras, no se que decir. Te lo agradezco mucho.
-Bueno, te tengo que dejar. Sé que lo harás bien. Ve esta noche al café Zurich de la plaza catalunya, a las nueve y media. Ten cuidado.
-Lo tendré.
-Adiós.
-Adiós... y Gracias.

Eso fue lo último que supe de Jesús, desde entonces no lo he vuelto a ver y nadie sabe nada de el. Fui al café Zurich y estuve hablando con el sobre todo lo que ocurrió aquella noche. También de todo lo demás. Nunca he explicado lo que sucedió el 18 de mayo, ni de lo que allí se dijo, lo prometí. He vivido toda mi vida queriendo compartir lo que aquella noche sucedió, ahora que estoy cerca de mi fin. Lo voy a contar. Ya no tengo miedo...

jueves 4 de junio de 2009

Las cronicas de la Taixonera. 2a Sesión

Quiche de curri de piña y plátano

Le conocí en la escuela oficial de idiomas, era el segundo día de clase y ya hicimos buenas migas. Siempre que acababa la clase, nos quedábamos un pequeño grupo charlando, los demás al parecer parecían muy ocupados y regresaban a sus quehaceres a la hora en punto. Era como el pistoletazo de salida en una carrera, sin embargo allí nos quedábamos, Giulietta, Elena, Jorge y yo.
A la semana siguiente tenía pensado invitarles a mi casa, vivo a las afueras de Barcelona, en una casa con un pequeño terreno, mi intención era que viniesen para hacer una parrillada y pasar la tarde, pero Jorge se me adelantó. Aquel día, al acabar la clase nos invitó a todos a asistir a un festival de cine que organizaba en su casa, nos dijo que disponía de un proyector y que su salón se asemejaba a una sala de cine casera, también había comida, supuestamente relacionada con la película, a todos nos pareció buena idea y convinimos que iríamos ese fin de semana.
Creo que la película que se proyectaba era Tropa de élite, una película brasileña sobre las favelas.
No había ascensor, tuve que subir por unas escaleras. Vivía en el ático, durante el corto pero esforzado trayecto, me dio tiempo a recrearme con un ligero aroma que iba en aumento a medida que me acercaba a la última planta. Me costaba identificar que se estaba cocinando, era una mezcla de olores muy extraña, digo extraña porque pude olfatear diferentes hilos de aromas pero eran productos que no suelen casar, sin embargo todos conjugados en la escalera, producían una extraña (como ya he dicho) pero deliciosa e intensa mezcla.
Sentí que las paredes desaparecían, los escalones también, aunque sin sensación de vértigo continué siguiendo un marcado camino, invisible a la vista, era como un tranvía que no puede descarrilar o mejor como un pez que muerde el anzuelo y es recogido poco a poco por un sedal de aroma.
Llegué al último rellano. Llamé al timbre. Todo a mi alrededor iba recobrado su forma, aunque el aroma persistía como un yugo, tuve la sensación que alguien me observaba, miré hacia atrás, en ese momento se abrió una puerta delante mío y se cerró otra detrás.
Allí estaba Jorge recibiéndome. –Hola, no te preocupes por mi vecina, le gusta espiar, pero en el fondo es buena persona- Dijo.
Ese extraño recibimiento me hizo regresar a la realidad.
-Pasa, no te quedes ahí, te estábamos esperando eres el último.
-Hola Jorge ¿Cómo estás? No sabía que traer, así que vengo con vino chileno, se produce muy cerca de donde nací, creo que puede acompañar muy bien a eso que estoy oliendo, que por cierto, podrías decirme que es.
-Claro pasa, ven directamente a la cocina.
En ese momento debí sospechar algo, al entrar no se oía anda, era un piso pequeño, pero yo estaba ocupado deshilachando los aromas antes de entrar en la cocina y no tomé consciencia de lo que ocurría o mejor dicho, de lo que no ocurría.
-¡Mira lo que estoy cocinando!
-Huele como nada que haya olfateado nunca. ¿Qué es?
-No sabría decirte, lo he inventado hoy, es una quiche, eso si lo sé, uno de los ingredientes principales es piña y el otro día me trajeron especias de marruecos, son muy frescas y se me ha ocurrido hacer una mezcla al estilo curry, por supuesto hay más ingredientes, pero dejaré que los adivinéis durante la cena.
-Nunca se me habría ocurrido mezclar estos ingredientes.
- También hay mandioca frita y piña flameada con ron, cubierta de chocolate crocante, es una variación de un plato que… bueno ya te explicaré, nos están esperando.
-Cenaremos antes de la película.
-Si.
-Fantástico.
Fue al entrar al salón, cuando me quedé helado. Había una mesa con platos y cubiertos para ocho comensales, pero allí no había nadie más que nosotros dos.
-¿Donde están los demás?
No creo que me oyese y si lo hizo, se hizo el sordo. Ya estaba de regreso a la cocina para traer la comida. A mi todo eso me parecía muy raro, sin embargo no parecía una broma, de eso estaba seguro, aunque no tenía indicios de ello, lo sabía. Jorge regresó con varias fuentes llenas de comida, entre ellas la quiche. Cuando iba a preguntarle qué es lo que sucedía, el se puso a hablarnos a todos, como si allí hubiese más gente, respondiendo a alguna pregunta que no se pronunció.
Esa fue la gota que colmó el vaso. ¡Ese tipo estaba loco de verdad! Me deshice del yugo que me había colocado subiendo las escaleras y salí corriendo.
Nadie me persiguió durante mi huida, baje a la calle y seguí corriendo, perdí la noción del tiempo. Recuerdo parar al cabo de lo que a mí me parecieron varios kilómetros y aun tenía la piel de gallina. Entonces continué mi camino, alejándome de aquella casa.
No me preguntéis que es lo que allí pasó, porque no lo sé. Que cada uno saque sus propias conclusiones o imagine lo que se le antoje. Desconozco cuál era el propósito de aquellas sesiones, pero no era el cine. Solo sé que me tenía que alejar de ese tipo lo más posible.
No he vuelto a verlo nunca más y espero no cruzármelo.
Eso es todo lo que pasó.

viernes 24 de abril de 2009

Fresas rellenas de dulce de leche y almendra, cubiertas de chocolate.

Llaman a la puerta. Estoy en la cocina, miro el reloj, son las 21:30.
-¿diga?
-¿es aquí donde huele tan bien?

Mientras oigo ruido en la escalera, parece que algo sucede.

-¿quién es usted?
-Disculpe, pero le he preguntado si el olor viene de su casa.
-No sé a qué olor se refiere.
-Da lo mismo, ya me abren.

Vivo en un ático, así que abro la puerta para ver quien sube, mientras me asomo por el ojo de la escalera, la vecina de en frente sale al rellano.

-¿Que sucede?
-Pues que alguien sube pero no sé quién es.
-¿Cómo que no sabes quién es?
-¿No me ha oído? ¿Acaso tengo cara de saber que sucede?

Me vuelvo a asomar por la escalera y veo a una pareja que sube. No los conozco de nada.

-¡Qué quieren! – Les grito desde mi atalaya
-Ah! Es usted.

Es un hombre de mediana edad, le acompaña una mujer sensiblemente más joven, tiene un bonito cuerpo, sin embargo su cara es muy normal. Mientras se dirigen hacia mí, no dejan de subir las escaleras.

-¿Qué es lo que está cocinando?
-¡Y a usted que le importa!

Mientras ya han llegado a mi rellano. Miro de ocupar todo el umbral de la entrada de mi piso. Mi vecina se da la vuelta y entra en su apartamento, antes de cerrar la puesta dice.

-Te lo he dicho esta mañana. No quiero saber nada.
El hombre que está delante de mi alarga el cuello intentando con ello atravesar mis dominios.
-¿Pero que hace?
-Disculpe, pero es aquí, no puede negarlo.
-¿El qué?
-¡Está usted cocinando!
-Bienvenido al mundo, ¿qué tiene eso de extraño?
-Eso es lo que me pregunto, no reconozco el olor, pero no he podido resistirme a subir.
-Hoy tengo invitados, le tengo que pedir a usted y su mujer que se marchen.
-Ella no es mi mujer.
-¿Y tu quien eres? –Dirigiéndome a la mujer.
-Yo vengo por lo mismo que este señor.
-No me diga.

De repente la mujer me parece más atractiva.

-¿Quieren pasar y tomar algo? Aun queda media hora para que lleguen mis invitados.
En ese momento los tres oímos varias voces que suben por las escaleras, la intensidad de las voces va subiendo. También la cantidad.

-¿Esos son sus invitados?
-No los había visto en mi vida.
-¡¿Qué está usted cocinando?!
-¿Pero qué pasa aquí? ¿de dónde salen todos ustedes?

En la escalera ya no cabe más gente, la cosa se pone mal. Intento ser diplomático.

-Estoy preparando toda una cena, así que tendrá que ser usted un poco más específico.

Sigue subiendo gente. Es un barrio poco transitado, no sé de dónde salen tantos. Hay demasiados y la presión hacia el interior de mi piso cada vez es mayor.
Alto, deténganse, dejen de empujar!
Pero finalmente mis brazos ceden al la presión y la gente empieza a colarse dentro de mi apartamento.
No sé qué hacer, son demasiados así que me resigno.

-Pasen, pasen, están en su casa!

Me escurro por el pasillo, al pasar por la cocina, veo que la pareja del principio está comiéndose mi plato principal, Berenjenas bañadas en salsa de sésamo.
Por la puerta sigue entrando gente. Ya casi no cabemos. Mi apartamento no es grande. Hasta que empiezan a caerse por la terraza.
En ese momento pienso en los lemmings y se me ocurre una idea. Cojo un colchón enrollado que tengo en el otro extremo de la casa, es lo suficientemente pequeño y ligero como para usarlo de escudo. Me coloco detrás de el y empiezo a empujar. Con mucho esfuerzo voy ganando terreno, mientras los cuerpos se espachurran en la calle. Son cuatro pisos de altura. Al llegar a la cocina, las fuerzas empiezan a fallarme, y pierdo la estabilidad, doy un paso atrás, me asiento, pero no puedo seguir avanzando. Miro en el interior, ya no queda nadie, pero tampoco está mi cena. Asomo la cabeza por encima del colchón y veo a una mujer que se está comiendo las últimas fresas. Eran fresas rellenas de dulce de leche y almendra, cubiertas de chocolate crujiente. Era un plato muy especial, lo había soñado esa noche y era para mis amigos invitados.

-¡Hijosdeputaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Perece que ese último bocado que mis labios no han probado, me da la fuerza suficiente para dar un último gran empujón.

Soy el último lemming, el que ve como todos sus compañeros desaparecen por el precipicio. Los cuerpos llegan casi a la tercera planta.
En ese momento llaman al timbre.

-¡Que!
-¿Jorge?
-¿Si?
-Somos nosotros.

Mis amigos han llegado.
Una vez en dentro del apartamento, me disculpo ante ellos, agitando un folleto del Telepizza.

-Lo siento pero hoy no he podido cocinar nada, habrá que encargar una pizza. Pero esto es un festival de cine, así que la comida es secundaria.

Mis amigos no acaban de creerme, se les nota en la cara, pero no les queda más remedio. Armand se me queda mirando largo rato, y dice.
- La gente cada vez está más loca. ¿A que no sabes que es lo que hemos visto antes de subir?
-No lo sé, pero seguro que me sorprendes.

martes 30 de diciembre de 2008

Come Back, el regreso

Fecha de salida: 2008-12-30 Vuelo: LH773
Aeropuerto de salida: BANGKOK Horario de salida: 2355
Aeropuerto de llegada: FRANKFURT Horario de llegada: 0535

Fecha de salida: 2008-12-31 Vuelo: LH4452
Aeropuerto de salida: FRANKFURT Horario de salida: 0935
Aeropuerto de llegada: BARCELONA Horario de llegada: 1130

Asi que si todo sale bien, estare el ultimo dia del anyo en Barcelona a las 11:30 de la manyana
NOS VEMOS

domingo 28 de diciembre de 2008

Navidad en Khao Yai

Jueves 25 de diciembre,


Hoy es Navidad, aunque aquí no tengo esta sensación. Estoy en mitad de un parque nacional, sin mas compañia que el bosque y los animales.














Esta foto es para que veais que estoy bien, aqui hace calor, estoy cogiendo un buen bronceado.





Noche Buena en Khao Yai

Miércoles 24 de diciembre.

Hoy es un día festivo en España, pero aquí a penas ce celebra. Aun así he tenido mis regalos.

El primer regalo ha sido presenciar la salida del sol. La foto lo dice todo. Un nuevo día es el mejor de los regalos que uno puede recibir. Además si es con tan precioso amanecer como este, que mas se puede esperar?


Luego la mañana sigue con las ultimas actividades.

Finalmente el curso termina, los profesores, incluido yo, recibimos regalos por parte de los estudiantes. En la foto podéis ver al director del parque nacional.

Como siempre, no hay que prejuzgar por la indumentaria. Mi regalo lo abrire en España, aun no se que es.

El resto del día lo paso con los profesores y luego con los alumnos, ya fuera del curso, asisto a una fiesta de cumpleaños, me invitan a cenar en casa de unos amigos de unos alumnos. Todo esto me pasa por dejarme llevar, mi plan inicial siempre es modificable. Si bien en principio era venir al parque nacional a avistar animales, he podido vivir otro tipo de experiencias, para mi mucho mejores. Gracias a la atención y desinterés de muchisima gente. Solo espero poder contribuir por mi parte para devolver todo lo que he recibido a otra gente.

Mi cena de Navidad fue totalmente en solitario, en una tienda de campaña. Pero no penséis que fue triste, para nada, en mi mente tenia muy frescos todos los mementos vividos ultimamente. También guarde un espacio para mi familia y amigos en España y el resto del mundo.

FELIZ NAVIDAD.

Kaho Yai, un gran lugar, mejores vivencias

Martes 23 de Diciembre.

Every day, happends me things that I can't imagine. Always I can enjoy new experiences. thanks a lot, Cliff, Rungsima and Sippanan. I keep you always in my mind.

Me despierto a las 6:00, apenas he podido dormir. Intento ducharme, pero con el frió apenas puedo lavarme la cabeza y los sobacos. Que jodido es el frió cuando se vive en un país siempre cálido.

Me viene a buscar una furgoneta, que me lleva con los profesores. Nos reunimos sobre las 7:15 y salimos a dar un paseo para preparar la clase con algunas fotos de aves.


Tras desayunar un arroz caldoso, regresamos a las aulas en el Training Center. Empieza la clase. Llegan los alumnos, recogen varias guias de aves, prismáticos y telescopios y salimos a avistar aves, usando un ingles elemental para que aprendan las nociones básicas. Como indicar lugares concretos o atender a preguntas básicas. Resulta ser una mañana fructífera, varios de los empleados, dominan bien el avistamiento de aves. A media mañana, encontramos un Calao (Hornbill), que no tiene miedo a la gente. Se acerca a nosotros para que le demos comida. Intenta morder a algunos de nosotros. En ese momento, me agacho para tomar unas buenas fotos. El Calao me ve y se dirige a mi, intenta picarme, dejo que me sujete una mano con el pico, mientras con la otra consigo acercarme a su cabeza y empiezo a acariciarle. Al final nos hacemos "amigos" y me persigue para que le rasque. Todo el mundo se queda sorprendido por lo sucedido.
El resto del día lo paso con ellos, en las clases, bailando, jugando, aprendiendo, comiendo, visitando una cascada y viendo la puesta de sol. Todo esto sin gasto alguno para mi. Muchas gracias!!!



Por la noche, cerca del Training center, acaba de llegar un campamento para estudiar astronomía, entre el personal, hay uno de los mejores profesores de astronomía de tailandia, después de cenar nos reunimos todos para ver las estrellas.

En el centro, aunque parezca raro, el de la gorra rasta con la hoja de marihuana es el profesor de astronomia. En esta vida no hay que tener prejuicios. Cualquiera nos puede sorprender.
Hoy tenia que cambiar de alojamiento, pero los profesores me han invitado a dormir en su apartamento, cerca de un lago, con unas vistas y un cielo inolvidables.

Muchas gracias por todo otra vez.

Khao Yai National Park

Lunes 22 de diciembre.

Tras una intensa noche en Bangkok, para seguir en mi linea, hoy me despierto a las 6:30h. Cargado con mi mochila, mi siguiente destino me espera, Khao Yai National Park. El transporte hasta la entrada del parque es en autobús, pero 14km me separan del centro de información y la zona de acomodamiento. Consigo que una "ranger" pare a un coche particular, para que me acerque a las oficinas.

Otra vez estoy en la trasera de una camioneta descapotable disfrutando del paisaje. Al llegar al parque, una vez he encontrado donde dormir, voy a buscar un buen lugar donde avistar animales. Una torre a 3km de las oficinas es el lugar ideal, lastima que llego un poco tarde, queda poco para que anochezca, aun así avisto varias aves y otros animales.

En la torre conozco a Cliff, Rungsima y Sippanan, son tres profesores de ingles, el es norteamericano y ellas tailandesas. Están enseñando ingles a los trabajadores del parque.De regreso a las oficinas, los profesores me ofrecen acercarme en su vehículo, durante el camino de regreso, me invitan a cenar con ellos y luego a participar en la siguiente clase, que se hace desde la trasera de un camión descapotable, durante el safari nocturno.

En total somos unas 20-30 personas, los alumnos son rangers, personal de limpieza, del centro de informacióny del centro de entrenamiento.

Es una buena ocasión para mi, porque puedo ver varios animales difíciles de ver por mis propios medios, pero sobretodo es una buena oportunidad de conocer gente y vivir una experiencia inolvidable.Al finalizar la clase, me dejan en mi habitación, pero antes de ello me invitan a participar en la clase de mañana , watching bird o avistamiento de aves. GENIAL!!!
Además puedo aportar mi punto de vista a la clase, el de un turista aficionado a la naturaleza y fotografía.A partir de este momento tomo la decisión consciente de seguir con ellos hasta que pueda.

Me alojo en unos barracones donde facilmente caben 20 personas, hoy la zona esta totalmente desierta, pero mañana esta reservada, tendré que buscar otro lugar para dormir.Saco mi saco de la mochila, lo extiendo sobre la tarima de madera y paso una "dura" y fría noche, no hay colchones y la temperatura es bastante baja en comparación con el resto del país.

Aun así vivo unos momentos muy felices.