miércoles, 16 de mayo de 2007

Hola a todos

Hace tiempo que no cuelgo nada porque el nuevo apartamento no tiene internet, ahora estoy en un Ryokan (hotel tradicional) ecerca de Nagano, en las montanas. Tengo poco tiempo para escribir y demasiadas cosas que explicar. Pues he escrito el diario en papel y tengo que pasarlo al ordenador. Espero que cuando llegue a tokyo pueda ir a un cafe de internet varias horas para explicaros mis viajes, pues ahora viajo mas que antes.
Un saludo a todos y espero escribir pronto.

PD. Perdon por la ortografia, pero este teclado es muy raro, no encuentro muchas letras ni acentos.

lunes, 7 de mayo de 2007

Un día en el teatro

Este domingo hemos estado en el teatro casi todo el día. Después de levantarnos a las 8:00 nos vienen a buscar a la estación de tren para llevarnos a un teatro cerca de Tokyo. Nada más llegar, nos acompañan a nuestro camerino, donde nos sirven un delicioso y muy variado desayuno de productos japoneses, como siempre cuidando hasta el más mínimo detalle. Poco después hay que hacer unos ensayos para que todo este listo en su momento.



Tras largas horas probando y ensayando, nos sirven "bento" una deliciosa comida que sirven en restaurantes para que se pueda comer en cualquier lugar, como vereis en las fotos es muy variado y colorido.



Por fin es la hora del espectáculo, por suerte en el teatro me permitieron moverme con bastante libertad para poder hacer buenas fotos.










Después unas cuantas fotos en los camerinos, antes de marcharnos.

Héctor
El maestro Soji Kojima a la derecha, a la izquierda... no recuerdo, seguía con gran interés el espectáculo y a los artistas.

Para los que no os hayáis fijado bien, un servidor ha cambiado ligeramente su aspecto, y es que aquella visita al templo zen en Kamakura se me quedo grabada en la cabeza.






Nuestro amigo Mori y su pareja vinieron a ver actuar a Héctor al teatro, luego fuimos a tomar unas copas por la tarde.


Hasta aquí por hoy, nos vemos pronto. Dewa mata

miércoles, 2 de mayo de 2007

Shinjuku

Hoy por la mañana teniamos tiempo libre y ya que estabamos por la zona de Shinjiku, un paseo por el parque más grande de esta zona, un buen lugar para escapar de las multitudes, llevarse la comida y disfrutar de un buen paisaje.


martes, 1 de mayo de 2007

Un dia para nosotros

Este lunes ha amanecido un radiante sol y hemos podido salir a la calle con ropa de verano. Sin planes y con un magnifico día apetecía un paseo por el parque de Ueno, observando a las familias y los artistas que agrupaban a la gente con espectáculos de títeres o música, allí decidimos dedicarnos el día a nosotros, empezando con un gran dulce, que como veis no era pequeño, aunque este no es tradicional de aquí os aseguro que era una delicia de varios chocolates, crema, nata, fresas galleta crujiente por dentro y todo envuelto en una fina creppe.



Unas cuantas fotos del ambiente y la gente del parque.



Allí paseando, vimos un grupo de gente con telescopios y cámaras de fotos con grandes tele-objetivos, al parecer estaban mirando pájaros, cosa que me extraño en un parque en medio de la ciudad. Decidí ir a preguntarles que es lo que miraban, estaba bastante claro que era un pájaro, ¿pero cual? entonces alguien me acerco unas fotografías de el pájaro en cuestión. Resulta que toda esa gente se había reunido allí para ver ese pájaro que resultaba ser una rareza en esa zona. Allí va la foto a ver si el señor Carmelo la puede identificar, a ser posible con nombre en japonés además del latín o español.

De vuelta a casa, andando por el mercadillo de ueno, por las paradas de pescado fresco y otros alimentos, decidimos comprar un buen trozo de atún, vieiras y chipirones para la cena. Todo lo que veis en la foto a un precio de 12€ me parece bastante razonable ¿no creéis?

Nos vemos mañana. Konnichiwa.

domingo, 29 de abril de 2007

Golden Week

Este domingo ha empezado la Golden week, es una semana llena de celebraciones, el periodo más largo de vacaciones para muchos japoneses. Empieza con el día de Showa (antiguo emperador) 29 de abril y le suceden, el día en memoria de la Constitución 3 de mayo, del verdor 4 de mayo y el de los niños 5 de mayo.

Como os podéis imaginar, durante estos días para darse un buen baño de multitudes, solo tienes que ir a destinos turísticos. Para no ser menos, Héctor, Claudia y yo, decidimos hacer una visita a la ciudad de Kamakura, está situada a unos 50 km al suroeste de tokyo, fue antigua capital de Japón y su población no supera los 200 mil habitantes pero cuenta con más de 200 templos. Al resultar imposible visitarlos todos, hicimos una selección de dos o tres y para acabar la visita obligada al gran buda, estatua de bronce de más de 13 metros.

En esta foto podéis ver la cantidad de gente que puedes encontrar en las calles de Kamakura, salvando las diferencias, es el Lloret de mar de Japón.

El primer templo que visitamos es el de Hase Dera, en la entrada hay un jardín muy cuidado, si no fuese por la gran afluencia de gente, sería un buen lugar para relajarse y contemplar una infinidad de detalles tratados de una manera exquisita.

Paseando un poco, encontramos muchos lugares llenos de estatuas, estos están consagrados a los niños muertos.

detrás del jardín, hay muchos templos, uno de ellos con un gran buda dorado. Desde la parte más alta del complejo, hay unas buenas vistas de la ciudad.


Los seguidores de los dulces y pastelitos tienen que saber que en esta ciudad se pueden encontrar bastantes tiendas y puestos donde comprarlos, muchos son los típicos dulces de arroz, con los que empecé mi cata. Para hoy busqué alguno diferente con la excusa de ponerlo en el blog. Aquí lo tenéis.

Por la tarde decidí ir a dar un paseo solo aprovechando que Héctor le hacía una visita a la playa. Mi objetivo era uno de los templos zen más importantes, el kenchô-ji de camino pasé por el templo Tsurugaoka Hachimangu, realmente es otro complejo de templos, allí pude presenciar otra vez una boda tradicional Japonesa, pero en este caso era dentro de un templo.


Poco después llego a kenchô-ji el templo Zen, hasta este momento allá donde miraba siempre había gente, pero en este templo os puedo decir que encontré la paz, apenas había nadie, ocasionalmente me cruzaba con un visitante o algún monje atareado. Es otro complejo bastante grande de templos. Si aceptais mi opinión, creo que es el más interesante, no solo por lo tranquilo que se puede estar, sino también por la belleza de los templos. Por suerte tenía un mapa del complejo en uno de mis libros, que me permitió recorrer casi todos los rincones.

Podéis juzgar vosotros mismos mirando las fotos.

La última de estas fotos es del jardín que hay en las dependencias del abad...

Estas están situadas según el mapa en el extremo norte del complejo, sin embargo encontré otros caminos hacia el norte que al parecer conducían a las dependencias de los monjes y ya fuera de todo mapa me adentré por un bosque que a mi parecer formaba parte del complejo, encontré un lugar que me llenó de paz y tranquilidad, una casa tradicional rodeada por bosques y estanques, un buen lugar para contemplar y pensar. Allí permanecí inmóvil escuchando el silencio roto de vez en cuando por algún pajarillo. Perdí la noción del tiempo.








Al acabar el día me dirigí hacia el gran buda para hacer mi última visita y así reunirme con Héctor, pero llegamos 30 minutos después de que cerrasen las instalaciones, así que otro día volveré para poder contemplarlo.

Kamakura es visita ineludible aquí en Japón, a ser posible evitar estas fechas si se quiere estar un poco más solo. Solo los que busquen encontrarán la paz, aunque solo sea un fugaz instante, puede llenar un día entero.

sábado, 28 de abril de 2007

Hakone, un pequeño infierno para turistas.

Este viernes Héctor tenia trabajo, así que he decidido visitar Hakone, a unos 90km de Tokyo, es una zona de actividad volcánica que se puede visitar en un día, pero hay que despertarse temprano. A las 7:30 ya estaba en pie para coger el tren, según dice mi guía, con un transbordo se puede llegar. Al final resulto ser mas complicado, la primera parte por mi culpa, pues la linea de tren se separa a mitad de recorrido y yo cogí el equivocado, y no me di cuenta hasta llegar al final, pues era difícil leer el mapa del tren. A eso hay que sumarle que en la guia hay un pequeño error porque el cambio de tren se hace en otra estación y por último depende de en que vagón estés sentado, la mitad del tren se marcha y tu te quedas con la otra mitad en la estación con cara de poker (por suerte una amable mujer me comentó, sin yo preguntarle, que si quería ir a Hakone tenía que cambiar de vagón). Con todo esto, ya eran las 11:30 acababa de llegar a la estación de Hakone, pero para ver la zona volcánica, tienes que subir a un pequeño tren de vía estrecha, que sube la montaña haciendo zigzag y cambios de sentidos y de raíles, de esta manera salva un gran desnivel, que permite llevar al viajero al pueblo de Gora. Desde este pueblo ya se inicia la ascensión hasta la zona volcánica, hay unos pequeños senderos con gran desnivel que suben la montaña, pero si solo tienes un día lo mejor es subir en un funicular y luego un teleférico. Por suerte compré un billete por 33€ que durante 4 días que te permite usar todos los transportes de la zona; es más barato y cómodo.



En las fotos, podéis ver en orden, el tren de vía estrecha, el funicular y el teleférico.

Ya arriba, era la una y aun me quedaba visitar la zona, una vez en el punto de partida uno ya empieza a ver como en entorno es algo diferente, hay dos caminos uno que va a unas surgencias de agua a altas temperaturas y otro que asciende a una montaña de 1412 metros, todo el mundo va por el camino de la surgencia, por eso decido subir a la montaña y tener otras vistas más tranquilas. En la entrada hay un pequeño santuario con un buda y una fuente de aguas calientes. Al empezar el camino hay un cambio radical de vegetación, pues aunque hay muchos arboles, todos están secos, ni un ápice del color verde que indique la existencia de vida, aunque la presencia de los cuervos da a entender que hay vida. Durante el ascenso el bosque se hace más denso, ramas secas y cada vez más retorcidas, cortinas de gas que se cruzan y el graznar de los cuervos le dan un aire muy dantesco.

El camino es muy interesante y si uno se fija bien, hay muchas señales de vida, musgos, líquenes y plantas de un verde grisáceo. Se hace un poco tarde, pero mi objetivo es llegar a lo más alto para hacer fotografías y tener una visión global de la zona, una vez en la cima, los arboles tienen tantas ramas secas que no me dejan tomar una fotografía decente del paisaje, así que me dedico a mirar entre las ramas y descubro algo que hasta el momento ni me había fijado, delante de mi, imponente se levanta el Monte Fuji (o Fuji-San como lo llaman aquí) es un enorme volcán, la montaña más alta de todo japón 3376m de altura delante de mi, pero una cortina de nubes y un ambiente un poco cargado habían ocultado la montaña hasta ese momento.


Satisfecho con la visión, bajo la montaña dirección a las aguas termales, abandonando la soledad y el silencio, para ir por el camino que usa todo el mundo. de camino como un tentempié de o-nigiri, unas bolas de arroz rellenasque compre en tokyo antes de salir. La zona de los baños es interesante, es donde más fumarolas hay, pero pierde un poco su encanto por la gran cantidad de gente que los visita. Allí el turista puede comprar huevos cocidos en el lodo negro.

Si el día es lo bastante claro se puede seguir el camino con el teleferico, hasta un lago donde se ve reflejado el monte Fuji, como este no era mi caso y tenia más hambre que el perro de un ciego, decido volver al pueblo de Gora, había leído sobre un restaurante especializado en Gyôza. Cuando llego son las 15:30 y el restaurante cierra de las 15 a las 17h así que aun con el estomago rugiendo hago una visita al parque de Gora (ya os enseñare las fotos otro día, cuando escaseen las noticias) A las 5 menos un minuto de la tarde, estaba como un clavo en la puerta para no perder tiempo. La espera valió la pena, seguro que muchos de vosotros habréis comido Gyôza, es una especie de empanadilla de pasta, fácil de encontrar en los restaurantes orientales en España, cocinadas al vapor o fritas, en este caso estaban hechas a mano, es como comer unos ravioli con pasta artesanal, con mucho relleno y fresco del día. Estaban tan buenas que repetí sin tener hambre, para no marcharme sin probar otra manera de cocinarlas.





En esta foto, los gyôza están fritos y el relleno es de gambas, hay muchas variedades de relleno, el otro plato que me comí era una olla de un palmo de diámetro, con los gyôza cocinados en un caldo hecho con muchas variedades de verduras, legumbres, setas, fideos, y unos cortes de naruto (una manera de preparar calamar)

El Gyôza Center, un restaurante con una especialidad deliciosa cocinada al momento, está un poco separado de la zona turística, pero vale la pena perder el tiempo buscándolo.


Al final llegué a las 23:00 a Tokyo, una jornada interesante, el lugar es muy turístico, pero si consigues olvidarte de la gente y buscar otros caminos, se le puede sacar jugo a Hakone.

Hasta la proxima. Dewa mata. ki o tsukete.

jueves, 26 de abril de 2007

Amaina el temporal

Parece que la lluvia va cesando, hoy apenas ha llovido, así que mañana es un buen día para hacer una excursión, creo que iré a Hakone uno o dos días. Para hoy poca cosa más que decir, Héctor ha trabajado por la tarde y yo he aprovechado para pasear por el tranquilo barrio de Nakano i Koenji, no he visto templos ni jardines, predominan los edificios de poca altura con muchos pequeños comercios, algunos bastante interesantes, Allí por fin he podido sacar dinero de un cajero, porque aunque hay muchos cajeros en japón, muy pocos aceptan tarjetas extranjeras, lo mejor es ir a una oficina de correos, ya que todas tienen cajeros que aceptan tarjetas extranjeras. El paseo ha sido agradable, me ha dado tiempo a mirar una tienda de bicicletas y plantearme comprar una, pues una normal de paseo cuesta unos 60€ y una de las típicas plegables 100€.

Ahora viene un pequeño reportaje dedicado a mi padre, sobre las aves que he visto en tokyo hasta hoy.
A esta última, Hétor la estaba amaestrando, y dando clases de historia de Japón, como se puede observar, la paloma escucha atentamente.
Por hoy lo dejo ya, que quiero planificar un poco la excursión de mañana. O yasumi nasai